Contenido principal

Noticias

imagen imagen_portada.jpg

La experiencia de Caleta Chañaral de Aceituno como uno de los destinos de turismo sustentable del país

Publicado: 02-jul-2017

El libro “Caleta Chañaral de Aceituno: Destino turístico de alta calidad para el avistamiento de cetáceos, otros mamíferos y aves marinas” plasma en imágenes el extenso patrimonio natural y marino de esta tradicional caleta ubicada a unos 130 kilómetros de Vallenar, donde es posible observar no sólo la colonia más importante de pingüinos de Humboldt, sino también la belleza del animal más grande que ha existido en nuestro planeta: la ballena azul.

A través del programa estratégico nacional de turismo sustentable, agenda impulsada por el Gobierno de Chile, la Universidad de Valparaíso junto con el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), en que participan Corfo, Sernatur y Gobierno Regional de Atacama, diseñaron el reciente Plan Estratégico de Ordenamiento y Promoción de un Turismo de Alta Calidad en Avistamiento de Cetáceos (TAC-AC). Modelo de gestión que busca posicionar a Caleta Chañaral de Aceituno y a su comunidad pesquera artesanal en uno de los importantes atractivos turísticos sostenibles de Chile.

El libro ‘Caleta Chañaral Aceituno: Destino turístico de alta calidad para el avistamiento de cetáceos, otros mamíferos y aves marinas’, recoge precisamente estas experiencias de la reserva y sus alrededores, destacando las principales características, así como imágenes in situ de aves y mamíferos. Tal es el caso de la orca, la ballena azul, jorobada y fin, además de los delfines de nariz botella, risso y el oscuro, junto con nutrias, pingüinos de Humboldt y aves como el pilpilén, zarapito, albatros y pelicanos, entre otros.

Este compromiso de la comunidad con el turismo de naturaleza sustentable ha sido vital para poder concientizar a los miles de turistas que llegan a observar principalmente a estos grandes cetáceos, sobre la fragilidad y vulnerabilidad de estos mamíferos. Labor donde participó Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), a través de su Unidad de Biodiversidad y Patrimonio Acuático, desde el ámbito técnico y normativo como organismo mandante, para el análisis de indicadores biológicos que permitieron estimar tanto la capacidad de carga de las actividades, la propuesta de medidas para un mejor manejo de las prácticas turísticas.

Javier Chávez, director zonal de pesca y acuicultura de las Regiones de Atacama y Coquimbo, manifestó que entre las líneas de intervención del proyecto, “la Subpesca como organismo público buscó en todo momento asegurar el resguardo de las características específicas de cada especie y la seguridad de los observadores. Asimismo, de apoyar en las distintas estrategias de desarrollo dirigidas en el avistamiento sustentable de cetáceos, vinculadas al cuidado del recurso disponible como de la actividad turística de la caleta Chañaral”.